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¿Que es el minimalismo?

El minimalismo es un estilo de vida, una filosofía. Una elección. El término minimalista se refiere a cualquier cosa que haya sido reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes es un concepto muy fácil de describir: es ser capaz de vivir con poco.      

 

¿Alguna vez te has planteado que tienes demasiadas cosas, demasiados compromisos y demasiadas preocupaciones y obligaciones en tu cabeza?

 

¿Te gustaría que todo fuera más sencillo pero no sabes por dónde empezar?

 

Sé minimalista. Notarás la diferencia

 

Consiste en centrarte en lo que de verdad es importante para ti y eliminar todo lo demás de tu vida. Conseguir el equilibrio que nuestro cuerpo y nuestra mente nos pidan para ser capaces de centrarnos en lo qué es lo esencial  y elegir quedarte solo con eso, te da una claridad y una tranquilidad interior que no te imaginas, además de muchos otros beneficios. Te ayuda a no depender de las condiciones externas para ser feliz y avanzar en tus objetivos. La gracia de la definición de minimalismo (vivir con poco) es que somos nosotros quién escogemos qué significa poco para nosotros mismos, así que una de las cosas que debemos hacer es saber lo que realmente es importante para nosotros.

 

Una de las cosas  más claras en la vida es que para conseguir la felicidad uno tiene que buscarla dentro de uno mismo, de nada sirve buscar la felicidad en lo que se tiene o posee.

 

Lo contrario a ser minimalista es ser una persona que tiende a acumular cosas, a ser perezoso, a procrastinar, a ser más desordenado tanto con sus cosas, como en la vida en general y pensamientos.

 

El minimalismo es simple, pero no es fácil de conseguir.

 

Requiere de un autoanálisis profundo y un ejercicio de desapego emocional importante, pero que vale la pena  intentarlo.

 

 

Si no sabes por dónde empezar, estas son algunas de las claves para llevar un estilo de vida minimalista.


1. Elimina todo lo que no te hace falta

 

¿Eres de los que tienen un trastero con todos los libros de la primaria y demás escuelas, con toda la ropa de otra temporada y con juguetes de hace años? ¿Te has preguntado para qué quieres todo eso dentro de 20 años? Almacenar no sirve de nada. Tan sólo para ocupar espacio y quitarte libertad. Aferrarse a cosas materiales es una forma de esclavitud.

Sin darte cuenta estás perdiendo un montón de tiempo buscando, limpiando y manteniendo todas esas cosas. Aunque no lo creas, tus cosas te atrapan y te impiden avanzar y mejorar.

 

Mira tú habitación, tus armarios y cajones, tu casa en general. Empieza a revisar y clasificar las cosas que tienes preguntándote:

¿de verdad lo necesito? ¿Lo he usado en el último año? Si la respuesta es no, deshazte de él. No hablamos de tirar a la basura, hay muchas alternativas.

 

Por ejemplo, puedes donarlas. Te sentirás mejor sabiendo que alguien está aprovechando lo que para ti ya solo era una carga. O puedes vender ropa o cosas antiguas que estén en buen estado y  sacarás un dinero extra.

 

2. No te apegues a los objetos

 

En los casos en los que te de pena tirar las cosas porque les tienes cariño, piensa que realmente no es ese objeto en sí a lo que le tienes cariño, sino a los recuerdos que te trae.

 

Toma una foto si te cuesta mucho librarte de él, pero no te apegues a lo material para mantenerte aferrado al pasado. Los recuerdos están en ti, no en las cosas. Vive el presente y mira hacia el futuro, no hacia el pasado.


3. Orden y simplicidad en casa

 

No te compliques la vida, valora la simplicidad.

Convierte todo lo que te rodea en algo fácil de gestionar.

Piensa que cada objeto que tengas debe tener un uso concreto y haz que cada uno ocupe el lugar que le corresponde.

De esta forma será más fácil ser siempre ordenado y encontrarás las cosas mucho más rápido.

 

4. Controla tus compras

 

Una vez que has hecho limpieza y te has quedado con lo que de verdad usas, de nada servirá si luego vuelves a comprar compulsivamente ya que estarás de nuevo en el mismo punto.

 

Intenta aplicar la regla de “entra una cosa, sale otra cosa”, así cada vez que compres algo te tendrás que deshacer de otro algo. Por supuesto habrá excepciones, pero esto es muy fácil de aplicar sobre todo a la ropa. Por ejemplo, cuando quieras comprarte una camiseta nueva, piensa en la que tengas más vieja, en la que ya casi no te pones y véndela o dónala. De esta manera evitarás volver a acumular y te volverás más selectivo con tus compras pensando de verdad en el uso que le vas a dar ese objeto.


5. Digitaliza todo lo que puedas

 

Un buen truco para deshacerte de algunas cosas que no tienes claras es escanearlas o tomarles una foto. Por ejemplo puedes tomar fotos a documentos, facturas, tickets, cartas y guardarlo todo en una carpeta en tu ordenador.

 

¿Hay un objeto que te trae recuerdos y te da pena tirar?

 

tómale una foto, escribe los recuerdos y sentimientos que te trae y lo tendrás a mano en tu ordenador cuando quieras.

 

6. Simplifica la Tecnología

 

No acumules dispositivos. Ten los justos que necesites a ser posible que sirvan para varias cosas a la vez. Por ejemplo, ¿necesitas un mp3, un iPod, un cel?

 

Quizás no, puede que sólo con el cel puedas hacer todo lo que de verdad necesitas y estarás ahorrando dinero que podrás usar, por ejemplo, para irte de viaje. En tu ordenador, se también minimalista con tus archivos. No tengas síndrome de Diógenes digital guardando todo lo que no necesitas “por si acaso».


7. Controla y disminuye el consumo de información

 

A veces no nos damos cuenta y nos pasamos el día expuestos a una cantidad de información y distracciones que no nos aportan nada y nos hacen perder tiempo y atención.

Disminuye el tiempo de televisión, redes sociales,  móvil y notarás la diferencia.

 

Intenta enfocarte en lo que de verdad quieres conseguir en tú día a día y no tanto en “estar informado”. Se puede estar sin ver televisión y no se echara  de menos para nada.

 

8. Valora tu tiempo y selecciona tus compromisos

 

Aprende a valorar tu tiempo, a ser más productivo y sobre todo a decir “no”. Tu tiempo es muy valioso así que aprovéchalo bien. No te pongas demasiados objetivos o proyectos a la vez ya que así perderás concentración.  Aunque se tengan muchas ideas y proyectos en mente, intentar enfocar  en solo 2 o 3 importantes a la vez y eso sirve para avanzar más rápido.  No hagas las cosas por obligación o compromiso, si intentas complacer siempre a todo el mundo, estarás dejando la puerta abierta a que se aprovechen de ti. Sé fiel a ti mismo y a aprende a decir “no” de forma asertiva sin que la otra persona tenga que sentirse ofendida.


9. Elige acumular Experiencias en lugar de cosas

 

Centra tu vida en las experiencias, en las relaciones y en las cosas que te hagan aprender y mejorar. Prueba, experimenta, viaja y vive intensamente. Es la única forma de conocerte mejor y sentirte realizado. Ten cosas que contar, enseñar y compartir cuando seas anciano y no solo objetos acumulados.

 

10. Controla tu mente

 

Si siempre estás pensando y dándole vueltas a cosas, creando problemas que no existen o pensando en el pasado, eso no es minimalismo. Hemos dicho que hay que centrarse en lo que de verdad es importante para ti, y lo que ya ha pasado o lo que aún no sabes si pasará no merece tu preocupación. Aprende a meditar para estar más calmado, más presente y encontrar ese equilibrio emocional. Aprende a vivir el presente, a disfrutar de las pequeñas cosas. A hacer cosas que te gustan, que te aporten y a decir que no a lo demás. Simplifica y tu vida será mucho más sencilla y plena.

 

 

 

LA SUGERENCIA DE LOS MINIMALISTAS ES CONCRETA:

VIVE UNA VIDA BASADA EN OBJETIVOS Y NO EN COSAS 

 

Te proponemos un reto: empieza hoy mismo Deshazte de 3 objetos de tu casa, ordena un cajón, tu mesa de trabajo, el escritorio de tu ordenador. Da un pequeño paso, el que quieras, y ve repitiéndolo cada día poco a poco. Seguramente, la simplicidad acabará siendo más redituable para todos. Este estilo de vida no menciona los impactos positivos al medioambiente o algún enfoque activista respecto al consumismo, vale la pena destacar que este estilo de vida fundamentado en lo esencial muy probablemente tenga múltiples bondades para el planeta, las sociedades y mucho más.

 

El minimalismo  ha permitido vivir el momento, recuperar tiempo, concentrarse en la salud, crear más y consumir menos, descubrir las misiones y pasiones, contribuir al planeta más allá de la persona, y experimentar la libertad de vivir sin cargas excesivas. Como siempre te dejo algunos enlaces para que profundices tus propias investigaciones.

 

 



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