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¿Dar y Recibir?

Nuestra estabilidad psicológica y espiritual, nunca estará completa sin el SABER  DAR Y EL SABER RECIBIR. ¿Cuantas personas que conoces son incapaces de dar y aún menos de saber recibir, o cuantas conoces que solo demandan y exigen llegando a convertirse en una carga?

 

Las creencias sobre el dar y recibir son esenciales para las innumerables  decisiones que se tienen que tomar  en cada circunstancia que se nos presenta en la vida. Nuestra filosofía personal sobre este tema es fundamental para la vida que estamos  construyendo. Si al dar, sentimos que hemos perdido algo, el regalo no ha sido dado en realidad, y entonces no genera abundancia, genera un lastre que nos llena de rencor y desanimo.

 

Cuando damos y nos duele, no hay energía detrás de nuestro acto de dar. Cuando se da y se espera recompensa, aunque solo sea un “gracias” no es dar. ¿Doy para vanagloriarme? ¿Doy para controlar a mi familia? ¿Doy para que vean qué generoso soy?  Esas no son formas de amor, son muestras de control y de soberbia. … ¿Qué les das a tus padres? ¿Qué les das a tus hijos? ¿Qué le das a tu familia? ¿Qué les das a los que trabajan contigo? ¿Qué les das a las personas con las que te topas en el día a día?

 

En tu dar, estará lo que recibas, tarde o temprano. El dar no es solamente dar dinero, es dar tiempo, presencia, sonrisa, en fin dar a uno mismo a través de los demás. Es reflejar las cualidades de Dios,  el perdón, la compasión, el amor infinito e incondicional, el intentar crear felicidad a los demás es lo que da un sustento y motivo a nuestra vida. Podría ser, un abrazo, un cumplido, una mirada amorosa, en realidad las formas más poderosas de dar, no son materiales, prestar atención, dar afecto, aprecio, son algunos de los más preciados regalos que se pueden dar, y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien, enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad, alegría y bienestar, esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa. Mientras estemos dando, estaremos recibiendo, cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos del Dar. En cuanto al saber recibir le das oportunidad a quien te regala de desprenderse de su egoísmo, le das oportunidad de ser generoso, y tú te aceptas humilde al recibir con gratitud el tiempo, el obsequio, la compañía y la sonrisa.  Es un intercambio dinámico y constante que al practicarlo estaremos reflejando esas cualidades de Dios antes mencionadas. Es impactante cómo cuánto más damos, más recibiremos. Así que practicar este principio  se refleja también en nosotros, en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu.

 

El dar crea el recibir y el recibir crea el dar, dar y recibir son dos aspectos del fluir de la energía del Universo, lo que desees para ti, es lo que debes aprender a dar, si deseas amor, aprende a dar amor, si lo que deseas es riqueza, ayuda a otros a conseguirla. Debemos tomar la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona, le daremos algo, no es necesario que sean cosas materiales, cuando el acto es incondicional y sale del corazón, eso es lo valioso.

 

 Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, aprendamos a desearlas en silencio a todo el mundo. Como por arte de magia lo mejor de la vida llegara a ti. En el siguiente enlace encontraras otro punto de vista acerca del tema.

 

 


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