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El miedo


Los sentimientos de depresión, ansiedad y miedo son muy comunes y son respuestas normales cuando  se enfrentan  nuevas situaciones como  abandono, fracaso, ser despedido del trabajo, temor al futuro, a volar...La lista es interminable.

 

Vivir en un ambiente de miedo afecta inevitablemente el estado de ánimo, la calidad de vida, la salud y el espíritu. Un mecanismo que tiende a potenciar los miedos es la información negativa sobre las situaciones. El temor surge de un sentido falso de lo que es real. En ocasiones, los pensamientos conducen a magnificar diferentes situaciones que se presentan y a imaginar lo que no es, nos preguntamos y nos respondemos nosotros mismos.  Una manera de acallar estas incesantes preguntas y respuestas es reconociendo el origen de los miedos. Hay personas que no logran viajar, ni disfrutar de la vida. Otras personas suelen ocultar los temores con adicciones para suprimir las emociones. La mayoría de los miedos tienden a no tener ninguna explicación y seguramente no conducen al desarrollo personal, al éxito o a la paz interior.

 

El miedo, en general, es una energía que se encuentra tremendamente presente en nuestras vidas, en nuestras acciones más cotidianas. Es una fuerza  que paraliza y aleja el  verdadero poder interno, despojándonos de recursos y  situándonos en una postura de víctimas frente a las circunstancias a nuestro alrededor.

 

Es muy importante estar conscientes de que existe una energía mucho más grande y potente que el miedo, reemplazar el temor, la preocupación y la duda con la confianza en el poder divino del Amor.  Se  puede visualizar una nueva perspectiva espiritual,  comprender que nuestra esencia es totalmente espiritual por estar unida a la consciencia, a  la Mente Divina. Jesús enseñó a sus discípulos a combatir el temor y la turbación con la fe y la paz que provienen de la confianza plena en el Amor. 

Superar el temor es posible si se enfoca en cultivar la espiritualidad, alineando los pensamientos con la alegría, la esperanza, la fe, el agradecimiento y la compasión. Esto ayudará a liberarse de patrones mentales y de falsas creencias y podrá apaciguar el ruido de la mente,  los  pensamientos negativos y obtener un profundo sentimiento de calma interior. Esa quietud mental permite escuchar al corazón y percibir la verdadera esencia.

 

Los siguientes conceptos pueden ayudar a enfrentar el miedo.

 

· Abrazar los miedos: Esto es un paso sin duda extraordinario: Convertir al miedo en una parte de nosotros, reconocerlo y aceptarlo como lo opuesto al amor, y abrazar y querer esa parte de nosotros, porque nos define y nos da el carácter de seres humanos, tanto el miedo como el amor son inversamente proporcionales, mientras más se enfoque en el amor, menos miedo hay y viceversa. Muchas veces, el miedo surge de la falta de confianza, por lo tanto, es fundamental  lograr una mayor dosis de confianza y actitud empoderada.

 

· No es la idea pretender eliminar todos los miedos de una vez o radicalmente, pero sí es importante reconocerlos e ir dando pasos, pequeños, pero constantes, en camino a nuestros miedos. Si no se tiene claro cuál o cuáles son los miedos realmente, la invitación es a prestar atención a las sensaciones físicas que van acompañando a los miedos, cerrar los ojos enfocándonos ahí y brindarnos amor para que ese miedo se vaya disolviendo. Una buena forma de ir aumentando el amor hacia nosotros mismos es a través del ejercicio de la gratitud.

 

· Pedir apoyo es siempre beneficioso si no logramos trabajar nuestros miedos por nosotros mismos. El miedo es natural en nosotros, y por tanto, no es necesario culparnos ni sentirnos mal por mantenerlo en nuestro día a día. No se trata de prestarle más atención al miedo, sino  a su opuesto: El amor, y mientras seamos más amor, el miedo se irá disolviendo de forma  natural sin siquiera realizar un gran esfuerzo.

 

Los miedos pueden ser  grandes aliados, ellos pueden ser los retos para descubrir la grandeza de quienes realmente somos. Todo lo que esté dentro de nosotros y dependa de nosotros mejorar, está siempre en nuestras manos.

 

En los siguientes enlaces podrás ampliar tus investigaciones acerca del tema:

 



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