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Meditación mindfulness


Una herramienta importante para poder tener un contacto con uno mismo en estos tiempos de crisis donde necesariamente tenemos que estar resguardados en casa  es el Mindfulness.   Este puede considerarse una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación, esta última es una actividad en la que se busca lograr un estado de atención centrado en un pensamiento, sentimiento o algún elemento de la percepción como la respiración, los latidos del corazón, etc., a diferencia del  Mindfulness que  tiene tanto que ver con el modo en el que manejamos nuestro foco de atención, también se le llama atención plena, es decir  vivir en el aquí y en el ahora.

 

Además del Mindfulness  existen las meditaciones de aspecto religioso u orientado a mejorar la salud física y la salud psicológica, sin embargo el Mindfulness tiene el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas  y no está vinculada a ninguna religión o  filosofía de vida determinadas, por lo tanto, la práctica del Mindfulness está desvinculada de creencias religiosas y filosofías de vida, es simplemente, una práctica que puede convertirse en herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas.

 

Practicar Mindfulness no implica creer en ideas relacionadas con el dualismo, los espíritus, los dioses o la vida después de la muerte. En la meditación a secas hay diferentes maneras de interpretar la tradición, en el Mindfulness se trata de crear una herramienta avalada científicamente. Se ha demostrado que ayuda a prevenir las recaídas en la depresión porque se concibe como un recurso que debe ser utilizado para intervenir sobre objetivos concretos. El objetivo del mindfulness es lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión usando técnicas concretas para alcanzarlo. Se persigue conseguir que la conciencia se relaje y no elabore juicios de las sensaciones, sentimientos o pensamientos. Saber qué acontece en el fuero interno, conseguir  separar la persona de sus pensamientos para poder reconocerlos y poner en duda los patrones mentales, otorgando un gran peso al aquí y el ahora mediante una atención total al momento presente.

 

Las tres claves para poder practicar  mindfulness son la autobservación, meditación y atención plena, podrían parecer conceptos algo abstractos y difíciles de entender  pero la explicación es asequible.

 

La autobservación se basa en una mente llena de presencia, es decir, una mente entrenada para vivir el momento presente, sin prejuicios, preparada para el devenir y centrada en el aquí y ahora. El mindfulness es un entrenamiento que permite acabar con la dispersión de la mente, que siempre está divagando entre el pasado y el futuro y nunca centrada en el presente. La felicidad no se puede encontrar en el futuro, la única manera de sentirla es en el momento actual. Por eso, es importante darse cuenta de lo que se está experimentando en el mismo instante.

 

El segundo punto es la meditación, estar en presencia, ver lo que pasa por la mente sin intervenir, observar lo que hay.

Por último la atención plena a la vida cotidiana, al hacer cualquier tarea, como pelar una cebolla, hay que hacerlo con atención, a veces se hacen  las cosas automáticamente, sin darse cuenta. El mindfulness consiste en sustituir esta automatización por lo consciente y voluntario. Un buen ejemplo es intentar ser conscientes al caminar, darse cuenta de que se esta andando, y no hacerlo como hábito mecánico. 

 


Idealmente, el Mindfulness debería practicarse durante media hora al día, aunque se recomienda comenzar con sesiones cortas, de no más de diez minutos, para ir aclimatando la mente a las nuevas sensaciones e ir construyendo poco a poco estados mentales de meditación. Si se llega a pasar más tiempo al principio, es fácil terminar frustrados de algo que aún no se  sabe hacer bien y terminar cansados abandonando esta práctica. Aprender a hacer Mindfulness puede requerir cierto tiempo de práctica hasta ser capaces de meditar en  cualquier circunstancia.

 

Algunas indicaciones a tomar en cuenta son: buscar un sitio libre de ruidos, con  temperatura templada donde uno se sienta confortable. Es necesario desactivar, alarmas, aparatos electrónicos y todo tipo de ruidos y ondas que puedan interferir en la meditación. Algunas personas prefieren realizar la meditación en entornos abiertos, en su jardín o en un parque público. No es una mala decisión, pero es importante escoger un sitio que no sea muy concurrido y esté libre de ruidos y elementos distractores. El uso de ropa cómoda siempre será un elemento importante, se recomienda quitarse el calzado y todo  lo que pueda oprimir el cuerpo.

 

La posición para el Mindfulness será, simplemente, sentarse cómodamente en el suelo; no necesariamente en la posición de loto, pero sí es básico que la postura deje la espalda en un ángulo recto para facilitar la respiración. Se puede emplear un cojín, una esterilla o una toalla para estar más cómodos. Las vértebras deben permanecer en una posición recta, sujetando el peso del tórax, el cuello y la cabeza, las piernas y los brazos deben permanecer relajados pero sin desestabilizar la línea de la columna, se pueden  dejar caer los brazos apoyándolos encima de las caderas, o bien simplemente dejarlos colgando. Si la postura alcanzada genera tensión en algún área del cuerpo, será preciso reajustar la posición corporal.

 

 

Los aspectos que te pueden ayudar en esta práctica del mindfulness son los  siguientes:

 

1) PARAR Y OBSERVAR

Se trata de detenerse, respirar y observar lo que ocurre con cada parte del cuerpo, tomar conciencia del roce del cuerpo con la ropa, el sonido de la respiración, la temperatura del aire que se exhala etc.,  en ese  momento ver qué  está pasando por la cabeza y los sentimientos que se tienen, quizá se sienta  hambre, cansancio, puede que la  mandíbula está apretada, haya tensión en los brazos, etc. , entrarse en esto durante el momento de la meditación y durante los mementos en que se realizan actividades, ayuda  traer a la consciencia al presente y ayuda a relajarse.

 

2) DAR UN PASO ATRÁS

Esta es otra forma de observar, donde se propone salir de la propia mente y observar los pensamientos, pero no desde dentro, sino como un espectador, desde fuera.

Es una tarea que se puede realizar  durante la meditación y también durante algunos momentos varias veces al día en breves periodos de tiempo. Lo que hace es, recordar que no somos lo que tantas veces se creía ser.

 

3) RESPIRAR

Durante la meditación y en la realización de las tareas diarias realizar respiraciones profundas, de esta manera se practica la respiración consciente y la mente se aquieta.

 

4) ACEPTAR NUEVOS PENSAMIENTOS Y EMOCIONES

Continuamente llegan nuevas emociones, ideas y sensaciones, darles la bienvenida y no juzgarlas o calificarlas,  agradecer que vengan, en definitiva, atender y observar las emociones nuevas que lleguen al  cuerpo y mente.

 

5) VOLVER AL AQUÍ Y AHORA

Durante la realización del trabajo y actividades diarias se sugiere programar una alarma dos o tres veces al día que nos lleve de nuevo al aquí y ahora. Habría que parar, hacer algunas  respiraciones conscientes y continuar con la tarea.

 

Practicar media hora de Mindfulness diaria alivia los síntomas de trastornos como la depresión o la ansiedad, también reporta mejoras en la memoria, la capacidad de concentración, la autoconciencia y la inteligencia emocional, se asocia con la optimización de los recursos del sistema inmune, así como con la mejora en la percepción de la soledad en personas de la tercera edad. 

 

En los siguientes enlaces podrás encontrar meditaciones guiadas acerca del mindfulness que te apoyaran en esta práctica tan enriquecedora:

 




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