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Adicción al azúcar


La noticia en el pasado mes de agosto acerca de la restricción para que menores no puedan comprar bebidas azucaradas y alimentos  "chatarra" en los estados de  Oaxaca y Tabasco, ha impulsado que otros estados como Edo. Mex., Zacatecas, Colima, Hidalgo, Jalisco,  Chihuahua, Tamaulipas, Morelos y Ciudad de México hayan presentado iniciativas similares que prohíban la venta y distribución de esos productos, sin embargo,  aun con estas leyes sigue siendo posible que un adulto compre un alimento procesado o con alto contenido calórico y lo proporcione a  los menores de edad.

 

La pandemia puso en relieve la situación mundial acerca de la mala alimentación  y sus consecuencias. A medida que se van adoptando  estrategias para frenar la propagación del COVID-19, se suma  otra propuesta para reducir la obesidad que es  la aplicación del nuevo etiquetado, son cinco sellos en forma de octágonos negros que indican cuando un producto excede las cantidades de consumo de ingredientes nocivos recomendadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).  Con ambas estrategias se  pretende generar conciencia en las personas, y que eviten la compra de comida chatarra, así como que se ingieran más alimentos sanos para cubrir las necesidades básicas de nutrición de los menores de edad y grupos vulnerables para que sus sistemas inmunes se fortalezcan previniendo las manifestaciones más severas de esta enfermedad del covid y otras enfermedades.

 

 

Por otra parte  sabiendo que  el azúcar, grasas trans y carbohidratos  afectan la salud ¿Porque es tan difícil  evitarlos? ¿Podrán estas iniciativas impedir que se consuman estos alimentos chatarra? ¿Podrán concientizarse los padres acerca de un cambio drástico en la forma de alimentación? 

 

 

Es de gran importancia que a pesar de las consecuencias económicas que pudieran generar estas decisiones, se estén dando  pasos que de alguna manera  harán eco en la población, sin embargo existe otra interrogante que podría ser la causa de no poder dejar el consumo de estos alimentos sabiendo que son tan nocivos, por lo que me pregunto:

 

¿Existe la adicción al azúcar?

 

 

La adicción se define como el uso compulsivo, incontrolable, de una droga a expensas de  las actividades cotidianas y en ciclos que cada vez se intensifican más, un adicto al dulce es aquella persona que se torna ansiosa luego de períodos largos sin ingesta de dulces,  de bebidas o alimentos con azúcar en sus diversas formas. Los pacientes obesos sometidos a dietas estrictas presentan cuadros depresivos y de ansiedad que asemejan a los estados de abstinencia de las drogas. Numerosos estudios científicos han demostrado que el azúcar es una de las sustancias más adictivas del planeta y una de las más consumidas. El azúcar es tan adictivo como la cocaína, consumir azúcar produce efectos similares al consumo de cocaína, alterando el estado anímico, posiblemente por la capacidad para activar el sistema de recompensas del cerebro y los centros de placer, llevando a una búsqueda de más azúcar. El síndrome de abstinencia del azúcar es tan difícil que se estima que desengancharse de esta sustancia  supondría vivir una montaña rusa emocional durante algún tiempo, normalmente en 2 o 3 semanas la gente ya lo podría llevar bastante bien y si tienen la necesidad de picar lo hacen de manera más controlada y responsable, sin embargo en algunos casos es un proceso que puede ser más difícil.

 

Los mecanismos cerebrales que implican los picos de glucemia son los mismos que se dan con las drogas ya que el cuerpo  recompensa generando más dopamina y serotonina, hormonas que se relacionan con una sensación de bienestar y placer. Por eso existe cierta abstinencia cuando se dejan de comer, la clave para hacerlo bien está en el consumo de carbohidratos más complejos ricos en fibra y que requieran de una digestión más prolongada generando un aporte de azúcares más sostenido. Una de las claves para apoyar este proceso de evitar azucares es aprender a leer las etiquetas de los productos que se consumen,  Si dice que tienen fructosa, dextrosa, maltodextrina, jarabe de malta o sirope, todo eso son azúcares. El simple hecho de sustituir una dona por un plátano ya es un avance para eliminar azúcares de nuestra dieta,  se está sustituyendo algo no saludable por algo totalmente saludable, aportando el azúcar que el organismo necesita.

Depende de cada persona, de cada familia, cambiar las costumbres y hábitos nocivos que podrán heredar las nuevas generaciones.

 

 

Te dejo los siguientes videos, todos son interesantes documentales y videos acerca de esta peligrosa adicción, así como los dos primeros videos algo largos pero con una buena explicación acerca del nuevo etiquetado:

 

 




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