· 

La sabiduría


La sabiduría es tan importante en la vida que sin ella andamos a ciegas, ella nos da la percepción correcta de las cosas.

 

La sabiduría trata de encontrar la razón de las cosas, el sentido de la vida, el propósito de nuestra existencia, algo que los filósofos de este mundo han querido explicar. Tener sabiduría es mirar claramente las cosas para aplicar lo verdadero y lo justo en cada situación.

 

La sabiduría está íntimamente ligada al discernimiento, a esa capacidad intuitiva que nos permite conocer el significado de los distintos componentes de la vida. En algunas culturas se reverencia la sabiduría de los ancianos y de los maestros, partiendo de la premisa de que el tiempo y la experiencia son los encargados de otorgar esta cualidad tan útil para quienes quieren hacer el bien. Adquirir sabiduría requiere compromiso, tiempo, diligencia y búsqueda, pero esto bien vale la pena.

Estudios psicológicos y neurocientíficos han tratado de redefinir la sabiduría y cómo adquirirla sin pasar por la pena de recorrer una larga vida. Un equipo de la Universidad de California,  resumió  6 componentes de lo que se puede determinar como la presencia de la sabiduría en una persona, esto se pudo realizar  utilizando  entrevistas realizadas a personas de la tercera edad y con  textos sobre la sabiduría a través del tiempo.

 

Este estudio asegura que para ser sabio se debe tener:

· Un conocimiento práctico de la vida.

· La capacidad de regular emociones.

· Un comportamiento social que conlleve compasión, altruismo y empatía.

· Conocimiento de las propias virtudes y debilidades.

· Capacidad de tomar decisiones.

· Aceptación de la incertidumbre cuando se presenta.

 

Además, la sabiduría vista con los ojos de la Fe definitivamente concuerda con estos componentes que la ciencia ha identificado. Entonces, para ser sabios hay que saber pedir como lo hizo el sabio Rey Salomón que solicitó “un corazón dócil que sepa distinguir el bien del mal”, sin la intensión de obtener éxito, fama o riqueza.

 

La sabiduría es un talento y un don accesible a cualquier edad, cuando se reconoce que no viene de uno mismo, sino que se cultiva en el amor de Dios para poder ser en la vida más prácticos y menos  apegados a lo innecesario, más entregados al amor al prójimo y al servicio y  sobre todo, si se está dispuesto a tomar la decisión de poner en manos de Dios todas las tareas y confiamos en que todo lo que pasa es para aprender algo,  tener fe cuando se atraviesan  las dudas,  incertidumbres y tribulaciones, es entonces cuando en una sencilla oración se resume :

 

 

Dios

Concédeme serenidad para aceptar

las cosas que no puedo cambiar,

Valor para cambiar aquellas que si puedo,

Y sabiduría para comprender la diferencia…

 

 

En los siguientes videos podrás encontrar mayor información acerca de este tema:

 



Escribir comentario

Comentarios: 0