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¿Qué es el estoicismo?


El estoicismo fue fundado en el siglo III a.C. por Zeno, un rico comerciante de la ciudad de Citius, en Chipre. Zeno fue a Atenas después de sobrevivir a un naufragio en el que perdió todo lo que tenía. Allí conoció las filosofías de Sócrates, Platón, Aristóteles y sus seguidores.

 

Los primeros estoicos crearon una filosofía que ofrecía una visión unificada del mundo y el lugar que el hombre ocupaba en él. La relación entre el hombre y la naturaleza es abordada por esta filosofía, estar en armonía con el universo significaba vivir en armonía con Dios.

 

La filosofía estoica también proponía que los hombres vivieran con virtud. Se decía que "Si podemos vivir sabiamente, guiados por la razón, floreceremos y desarrollaremos nuestro potencial como seres humanos. Dios nos ha dado esta capacidad, depende de nosotros usarla adecuadamente".

 

El estoicismo floreció durante dos siglos en la antigua Grecia, y alrededor del 100 a.C. llegando su popularidad a Roma. Uno de los pensadores más conocidos de la época es Séneca, en una carta a un amigo  el filósofo habla de uno de los componentes centrales de la virtud: un arma contra la desgracia. "La mayoría de los hombres son débiles y fluyen en la miseria entre el miedo a la muerte y las dificultades de la vida, no están dispuestos a vivir y, sin embargo, no saben cómo morir", por esa razón, haz que la vida en general sea placentera para ti, eliminando todas las preocupaciones al respecto". La idea central de esta carta es que no debemos solo prepararnos para hacer frente a las necesidades de la vida, sino también preparamos para lo peor, explica el italiano Massimo Pigliucci, filósofo contemporáneo y estoico. Los estoicos también tenían una visión particular de las emociones, llamadas pasiones, que las dividían en tres categorías: emociones buenas, malas e indiferentes.

 

 

Propusieron que deberíamos centrarnos en las emociones malas o poco saludables, aprendiendo a lidiar con ellas.

El famoso ensayo de Séneca sobre la ira, propone maneras de lidiar con ese sentimiento, y Epitecto, filósofo griego, reflexiona sobre el mismo tema: las pasiones y cómo tratarlas: "Los hombres no son perturbados por las cosas, sino por sus opiniones sobre ellas".

Por lo tanto, cuando estamos avergonzados o perturbados, no lo atribuyamos a otros sino a nosotros mismos, nuestras opiniones sobre las cosas son las que determinarán si nos van a molestar o no.

 

Estas palabras han sido una revelación para muchas personas a lo largo de los siglos y hasta la actualidad. Sobre la tercera categoría, la de las emociones indiferentes, la idea es simplemente ignorarlas. Establecer prioridades y entender lo que está bajo nuestro control,  pero para esto es importante poder distinguir lo que está bajo nuestro control y lo que no lo esta, a este respecto Epitecto creó dos listas.

 

"Las cosas que están bajo nuestro control son nuestros juicios, opiniones y valores que decidimos adoptar, y lo que no está bajo nuestro control es todo lo demás,  todo lo que es externo".

 

Puedes influir en tu cuerpo, mantener una dieta saludable, hacer ejercicios, pero al final, tu cuerpo no está bajo tu control, porque puedes contraer un virus o sufrir un accidente o  romperte una pierna. Según Pigliucci, esta distinción permite darse cuenta de que si las únicas cosas que están bajo nuestro control son los juicios, opiniones y valores, es en ellos en los que debemos mantener nuestro enfoque.

 

Los siguientes ejercicios se utilizan para practicar el estoicismo:

- Escribe tu propio diario filosófico (como enseñaron Séneca y Epíteto). Antes de ir a la cama, reflexiona sobre las cosas más importantes que te sucedieron ese día, cosas que son importantes en términos de tu ética personal: ¿qué hice mal? ¿Qué hice bien? ¿Y qué me queda por hacer?

- Ejercicios de auto conservación. Toma un baño de agua fría, aunque no todos los días. Los estoicos hacían algunos ejercicios de auto privación, como tomar baños con agua fría, salir a la calle sin abrigo o ayunar. Según este planteamiento, si te privas temporalmente de esas cosas, las apreciarás mejor. Además, sentirás empatía hacia las personas que no tienen acceso a ellas y recordarás que puedes sobrevivir a esta situación.

 

En una columna de la revista británica The New Statesman, el filósofo Jules Evans opina: "El estoicismo crea individuos que no pueden ser intimidados por los poderosos, no temen abandonar todo y morir. De hecho, su filosofía los adiestra para abandonar la vida sin temor ni pesar, para defender sus principios racionales por encima de cualquier amenaza o soborno".

 

 

En los siguientes videos podrás encontrar mayor información acerca de esta  filosofía de vida, el tercer enlace  es muy largo pero está muy interesante:



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