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HÁBITOS QUE AFECTAN LA SALUD MENTAL, PARTE 1


Algunas cosas que hacemos rutinariamente afectan la salud mental, perecen inofensivos, pero si nos ponemos a reflexionar nos daremos cuenta el daño que hacen a nuestra mente.  Esas pequeñas decisiones que  diariamente se toman tienen el potencial de afectar el estado anímico de forma más intensa de lo que imaginamos. Aunque existen factores que están fuera de nuestro control existen también los factores de los que si podemos ser conscientes y que están dentro de nuestra capacidad de poder cambiar. Los siguientes puntos pudieran estarte bajando el ánimo sin que te percates de ello:

 

Caminar encorvado: Según un estudio la forma en que nos sentimos puede afectar la forma en que caminamos y en sentido contrario también funciona: la forma en que caminamos también puede afectar las emociones. Los investigadores descubrieron que las personas a las que observaron caminar con los hombros inclinados hacia adelante, el cuerpo encorvado y un movimiento mínimo de brazos, experimentaron peores estados de ánimo que aquellas personas que manejaban un lenguaje corporal más animado al caminar.

 

Abusar de las selfies: Sacar fotos de todas las cosas al azar puede obstaculizar la forma en que recordamos los momentos, según un estudio publicado por Ciencia Psicológica. En ese estudio, los participantes hicieron un tour por un museo local, a lo largo del cual se dedicaron a observar directamente algunos objetos y a fotografiar otros. Luego, a los participantes del estudio les fue más difícil recordar las características y el trasfondo de los objetos que fotografiaron, mientras que de los objetos que observaron directamente sí les fue posible recordar fácilmente la información relacionada con ellos. La conclusión es que el lente de la cámara es un velo ubicado frente a los ojos de las personas y estas no se dan cuenta de que está posado delante de ellas.

 

Permitir abusos en el trabajo: Los abusos por parte de terceras personas también se pueden llegar a encontrar en el trabajo. El tener que  lidiar con colegas abusivos en el trabajo, puede llegar a ser catastrófico,  cuando las personas sufren ataques maliciosos y continuos dentro de los lugares en los que deben preservar su orgullo y autoestima conducen a que la salud emocional se vuelva volátil, incluso algo tan sencillo, como el levantarse en las mañanas para ir a trabajar, se convierta en una tarea difícil de realizar.

 

No hacer ejercicio regularmente: Hacer ejercicio tres veces a la semana, disminuye  el riesgo de sufrir depresión.  Los investigadores del University College London descubrieron que existía una correlación directa entre la actividad física y los niveles de estrés que experimentan los seres humanos diariamente. Las personas que se deprimían más eran aquellas que realizaban menos ejercicio, mientras que aquellas personas que eran más activas, muy pocas veces experimentaban ataques de depresión.

 

Postergar las cosas que no nos gustan: No hacer las cosas que tenemos que hacer porque son aburridas o porque simplemente no tenemos ganas de hacerla puede no ser muy grave, ya que cuando queramos la podemos hacer,  sin embargo, si evitamos hacer las cosas porque nos genera algún tipo de ansiedad o porque tenemos miedo de fracasar, cada vez que postergamos esas tareas estamos contribuyendo a que la realización se vuelva cada vez más estresante.

 

Estar en una relación “tóxica”: Este tipo de relaciones devoran la autoestima de las personas, los compañeros sentimentales hacen creer que la otra persona es incompetente o egoísta. Algunas veces, a las personas les toma varios años darse cuenta de que su depresión y ansiedad se originan en las relaciones sentimentales que sostienen, las cuales con el tiempo pueden llegar a desmantelar su seguridad personal por completo.

 

Reaccionar exageradamente por todo: Si con cada cosa que nos pueda molestar, por mínima que sea, vamos a reaccionar exageradamente, enojándonos y maldiciendo sólo logramos empeorar la situación. Aprender a que esas cosas nos importen menos es una buena forma de evitar que nos estresen esas situaciones. Existen muchos estudios que demuestran los beneficios que trae el reír para nuestra salud, y esto incluye a nuestra salud mental, la risa es la medicina más rápida para atacar la ansiedad o la depresión.

 

No dormir lo suficiente: El sueño afecta todo, afecta las capacidades emocionales y mentales en el día a día, así como al funcionamiento físico del  cuerpo. El sueño es el mecanismo bajo el cual el organismo se regenera del desgaste sufrido por la actividad diaria y sin él, nuestro sistema biológico no podría funcionar correctamente.

Estos son solo algunos de los hábitos que comúnmente hacemos y nos están dañando la salud mental, en un artículo posterior  seguiremos detallándolos.

 

 

En el siguiente video podrás encontrar mayor información acerca del tema:



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