· 

ADICCIONES TECNOLÓGICAS


Con la pandemia, el encierro, la distancia social,  y con la escuela en línea es casi normal que muchos adolescentes y personas de diversas edades  hayan desarrollado una adicción a la tecnología, esta  también es llamada adicción no química o adicción sin droga.  Este tipo de adicción son  conductas repetitivas que resultan placenteras, al menos en las primeras fases, y genera una pérdida de control en el sujeto, con una interferencia grave en su vida cotidiana, ya sea a nivel familiar, social o académico.

 

El uso de internet es positivo siempre que no se dejen de lado el resto de actividades propias de la vida normal. El abuso en el uso de las TICs produce aislamiento social, ansiedad, afecta a la autoestima y hace perder la capacidad de control. Cuando hay una dependencia, los comportamientos adictivos se vuelven automáticos, emocionalmente activados y con poco control cognitivo sobre el acierto/error de la decisión ya que el adicto sopesa los beneficios de la gratificación inmediata pero no piensa en las consecuencias negativas a largo plazo.

Así como ocurre con las personas adictas a las sustancias, las personas adictas a las redes sociales experimentan un síndrome de abstinencia cuando no pueden conectarse, caracterizado por un profundo malestar emocional, disforia, insomnio, irritabilidad e inquietud. En realidad, hay un efecto bola de nieve ya que los problemas se extienden a todas las áreas de vida  como son  salud, familia, escuela y relaciones sociales.

 

El abuso de internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción principal o a otros problemas psicopatológicos como la fobia social, TOC o TDAH.

 

Asimismo, hay indicios de empleo inadecuado del móvil cuando el incremento de su  uso produce una interferencia grave en la vida cotidiana y la persona pierde interés por otras actividades, comienza a disminuir el rendimiento académico y a presentar ausentismo de actividades extraescolares o sociales. Empiezan los conflictos con la familia  y la negación de la existencia de un problema, aparecen las mentiras y  la manipulación para dedicar más tiempo al ordenador, la consola y/o el móvil puesto que se utilizan para aliviar el malestar y la ansiedad.

 


Las principales señales de alarma que denotan una dependencia a las TIC o a las redes sociales y que pueden reflejar la conversión de una afición en una adicción son:

· Negación de la adicción.

· La adicción se convierte en el tema central de la vida, desplazando otros intereses.

· Irritación excesiva cuando la conexión falla o resulta muy lenta.

· Perder la noción del tiempo.

· Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.

· Sentir euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador o del móvil.

· Una persona  adicta al móvil se irá aislando de la familia y amigos, se volverá irascible, irritable y ansiosa, especialmente, cuando se vea privado del dispositivo. Además, no aceptará el diálogo y se refugiará en el autoengaño, la negación de la realidad y la justificación de la necesidad de tener el móvil.

· Existirá una pérdida de la percepción del tiempo y negligencia de motivaciones básicas como la alimentación y otras.

· Alteración en los patrones del sueño (dormir menos de 5h) para estar conectado a internet, dedicando tiempos de conexión anormalmente altos.

· Deterioro de las relaciones interpersonales así como de las relaciones afectivas con familiares o amigos.

 

 

 Lo más característico de la adicción a internet es que ocupa una parte central de la vida para escapar de la realidad y mejorar el estado de ánimo,  provocando con ello una pérdida de habilidades en el intercambio social  desembocando en una especie de analfabetismo relacional, facilitando además la construcción de relaciones sociales ficticias.

 

Al igual que ocurre con las drogas, es difícil que un adicto a internet o a las redes sociales se considere como tal sino que  se tiende a normalizar, minimizar, justificar o negar el problema. Por lo general, es un suceso muy negativo como el fracaso escolar, trastornos de conducta, mentiras reiteradas, aislamiento social, problemas económicos, presión familiar, lo que le hace tomar conciencia del problema. Por eso, suelen ser los familiares más cercanos quienes realizan la súplica de que se tenga que bajar el tiempo dedicado a estas redes sociales.

 

Entre las causas más reconocidas de la adicción a las redes sociales se encuentran la baja autoestima, la insatisfacción personal, la depresión o hiperactividad e, incluso, la falta de afecto, carencia que con frecuencia se trata de llenar con los famosos likes. De hecho, muchas personas los buscan casi compulsivamente para experimentar una intensa pero breve sensación de satisfacción que, sin embargo, puede ser contraproducente al hacerlos dependientes de la opinión de los demás.

 


CÓMO PREVENIR LA ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES



Escribir comentario

Comentarios: 0