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¿COMO AFECTA LA CRÍTICA AL DESARROLLO INTERIOR?


Del crítico al criticón hay un abismo. El que hace una crítica seria se sabe y se certifica como experto para hacerla. Evalúa tanto los aspectos negativos, como los positivos de aquello que está analizando. Lo anima un afán de mejora y por eso está despojado de ira al formular los resultados de su evaluación.

 

En cambio, el criticón lo que quiere es, simplemente, descalificar a los demás sin otra intención que la de desacreditar. Criticar algo o a alguien supone ubicarse en una posición de superioridad, juzgando a los demás, pretendiendo que su opinión, en verdad los va a degradar. El hábito de descalificar puede considerarse contagioso ya que las personas que han sido descalificadas sistemáticamente en su vida son las más propensas a adoptar esta actitud con los demás.

 

 

 

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS QUE LO CRITICAN TODO?

 

Las personas que critican, suelen tener unas características e  ideas muy concretas, Estas son algunas de ellas.

 

Falta de autocrítica: incapaces de reflexionar en sus motivos y sus actos, ellos se creen  perfectos, pero en el interior  no se lo  creen, se lo quieren hacer creer a los demás. Tienen una vida poco interesante, no suelen tener una vida que les apasione y que les mantenga ocupados, por eso, se encargan de observar la vida de los demás, que les parece mucho más interesante. Piensan que el éxito que tengan los demás se debe siempre a causas externas a dicha persona. Por ejemplo, un golpe de suerte, la ayuda de un familiar, etc. a cualquier cosa que no sea el esfuerzo de esa persona. Además critican por la espalda y no se arriesgan a quedar en evidencia,  criticando en pequeños grupos, donde se sienten más en confianza. No suelen tener ni muchas ni buenas relaciones con otras personas porque no se suelen fiar de los demás.

 

 

 

¿QUE MOTIVA A UNA PERSONA A SER TAN CRITICONA?

 

· TENER SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD: Estas personas, se sienten inferiores a los demás. Así que criticar al resto del mundo, y dejarles por debajo de ellos, les ayuda a sentirse algo mejor; y a subir un poco su pobre autoestima. Consideran que únicamente sus opiniones o sus gustos son los buenos, aunque, en realidad esconden una gran inseguridad. Por lo general, son personas muy frustradas con su propia vida, que están muy a disgusto con ella y para compensar esa frustración, critican todo lo que hacen los demás. De esta forma, no se ven obligados a criticarse a ellos mismos

 

· TENER SENTIMIENTOS DE INSATISFACCIÓN: No suelen estar nada satisfechas con su propia vida, y les fastidia que los demás sí  lo estén. Por tanto, la crítica, es su manera de expresar la rabia que sienten por el éxito de los demás. Además, todo lo que critican de las otras personas, suelen ser aspectos que tienen ellas mismas, pero que rechazan absolutamente. Y claro, es más fácil criticar al otro que a sí mismo, y así, se convencen de que los demás son igual de malos, o peores que ellos. Esto es lo que el Psicoanálisis ha llamado “proyección”, y que no es más que un mecanismo de defensa.

 

· TENER SENTIMIENTOS DE ENVIDIA: Otro motivo puede ser que son personas muy envidiosas, cuando alguien consigue algo que ellos querían, no son capaces de alabarlo, tienen que criticarlo para poder sentirse  mejor.

 

Se suele decir que la crítica constructiva es mucho mejor que la que se hace para fastidiar pero la  verdad es que esta  es tan molesta como la otra, porque todos tenemos la necesidad de sentirnos aceptados y valorados, recibir una crítica, no es exactamente sentir que se nos valora.

Un criticón está atrapado en una realidad muy triste. Su constante descalificación de los demás le crea la idea de vivir en un mundo insoportable. Aunque haya cierta satisfacción al ejercer sus críticas, se trata de una gratificación pobre y demasiado pasajera. La mayor parte del tiempo experimenta una profunda inconformidad.

 

El criticón tiene fuertes rasgos de paranoia y de melancolía.  La crítica desmedida hacia los demás impide las buenas relaciones, pero sobretodo le impide confiar, ser espontáneo, alimentar los lazos de amistad e intimidad. Por eso el criticón es también un gran solitario, que pasa el tiempo entre la tristeza y el enojo. Y aunque haya razones de peso para que el criticón sea como es, lo cierto es que su comportamiento es dañino para los demás. Genera atmósferas pesadas y puede llegar a herir a los otros con sus palabras, o sus acciones. Promueve un ambiente grupal poco sano que, más temprano que tarde, conduce al conflicto. En realidad, necesita ayuda para reconciliarse consigo mismo. La consecuencia a la larga de ser tan criticón es la enfermedad física, mental, y la enfermedad espiritual que impide el disfrutar del día a día por este negativismo para aceptarse a sí mismo y la realidad que le rodea. Todos tenemos dones y cualidades que nos hacen especiales y sobre todo especiales a los ojos de Dios, por lo que reflexionar acerca de nuestra vida, nuestro ser, nuestras bendiciones diarias y sobre todo el agradecer lo que tenemos y somos, es una gran medicina para evitar caer en la crítica dañina.

 

 

En los siguientes videos podrás encontrar mayor información de este tema:



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