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LA ANSIEDAD


La ansiedad es una respuesta de tipo emocional que una persona experimenta ante situaciones que interpreta como amenazantes o que conllevan cierto peligro para el mantenimiento de la vida. La ansiedad provoca en la persona alteraciones y cambios a nivel fisiológico, físico y  Psico-emocional,  condicionando por tanto la forma de actuar o afrontar determinadas situaciones.

 

La ansiedad, proviene de una de las emociones primitivas como es el miedo. En la antigüedad, la ansiedad y el miedo era algo adaptativo, ya que era necesario para preservar nuestra especie, garantizando por ejemplo, una adecuada respuesta de huida o defensa ante posibles depredadores. Por lo tanto, la ansiedad tenía un sentido y un significado importante en sí mismo. Sin embargo, todo ha cambiado y en la actualidad nuestra supervivencia no se basa en la defensa ante depredadores, sino en el afrontamiento de otras situaciones que para nosotros se han convertido en nuevas amenazas y que por tanto afectan nuestro nivel de vida. Las  exigencias económicas, sociales o de empleo en muchos de los casos han provocado que la ansiedad tome otra dimensión afectando de forma negativa las relaciones y bienestar de las personas. En la medida adecuada, la ansiedad es positiva, ya que nos mantiene motivados, pero si perdemos el control sobre ella, podemos entrar en un estado de angustia e inquietud constante que puede desembocar en un trastorno psicológico. La realidad es que la ansiedad afecta a muchas personas que, a menudo, la sufren en silencio. Algunas de ellas pueden intentar controlarla mediante el consumo de alcohol, drogas o auto medicándose, lo que, no solo no va a solucionar el problema sino que, normalmente, lo empeora en consecuencia cayendo en trastornos de ansiedad, estos  son afecciones en las que la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo. Los síntomas pueden interferir con las actividades diarias, como el desempeño en el trabajo, la escuela y las relaciones entre personas.

 

 

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, fobias. No se conoce la causa de la ansiedad. Factores como la genética, la biología y química del cerebro, el estrés y su entorno pueden tener un rol en ella. Entre los factores de riesgo para los diferentes tipos de trastornos de ansiedad se encuentran: Ciertos rasgos de personalidad, como ser tímido o retraído cuando está en situaciones nuevas o conoce personas nuevas, eventos traumáticos en la primera infancia o la edad adulta, antecedentes familiares de ansiedad u otros trastornos mentales, o algunas afecciones de salud física, como problemas de tiroides o arritmia.

 

El uso de cafeína, otras sustancias y ciertos medicamentos pueden empeorar estos síntomas.

 

Para diagnosticar la ansiedad o los trastornos de ansiedad, el profesional de la salud  preguntará sobre los síntomas e historial médico, es posible que hagan un examen físico y pruebas de laboratorio para verificar que otro problema de salud no sea la causa de esos síntomas. Si no tiene otro problema de salud, recibirá una evaluación psicológica.

En muchos casos la terapia cognitiva conductual es un tipo de psicoterapia que a menudo se usa para tratar los trastornos de ansiedad, enseñando diferentes formas de pensar y comportarse. Puede ayudar a cambiar la forma de reaccionar ante las cosas que  causan miedo y ansiedad. En algunos casos más graves se pueden utilizar  medicamentos para tratar los trastornos de ansiedad.

 

Sin embargo no se tiene que llegar a esos trastornos de ansiedad, pues estos se pueden evitar. Para gestionar la ansiedad de manera eficiente son importantes dos factores, en primer lugar, es importante  cambiar la forma cómo se interpretan las situaciones. En segundo lugar, es necesario desarrollar estrategias para controlar los síntomas del estrés y la ansiedad cuando aparecen y también para minimizar su aparición en el futuro.

Es importante comprender cómo nuestros pensamientos influyen en la aparición de los síntomas de la ansiedad y cómo, modificando los pensamientos poco adaptados a la realidad, se puede disminuir su presencia o intensidad. Los pensamientos negativos alimentan los estados de ánimo negativos. Para controlar la aparición de la ansiedad son útiles los grupos terapéuticos,  aprender técnicas de relajación, muy útiles para el manejo de la ansiedad, además de aprender  cómo reaccionar de manera diferente ante las situaciones que desencadenan los síntomas.

 

 

 

En los siguientes videos podrás encontrar mayor información acerca de este tema:

 



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