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LOS MECANISMOS DE DEFENSA DEL SISTEMA PSÍQUICO


Son uno de los procesos psicológicos que se pueden definir como:

 

Los métodos que utiliza la parte inconsciente de nuestro cerebro para mantener el equilibrio de la persona en situaciones emocionalmente difíciles o que conlleven un gran esfuerzo psicológico de adaptación. 

 

Sin estos mecanismos de defensa, una situación, un pensamiento, o una sensación muy intensa emocionalmente podría bloquearnos, producirnos ansiedad o un gran malestar psicológico.

 

Estos mecanismos, se configuran como una defensa del sistema psíquico contra todos aquellos estímulos externos o internos que vayan en contra de nuestra manera de pensar o que nos desestabilicen emocionalmente y que impliquen un esfuerzo de adaptación que no podemos hacer.

 

Los mecanismos de defensa del sistema psíquico tienen la función de mantener el equilibrio psicológico y permiten a la persona seguir funcionando, minimizando las consecuencias de sucesos demasiado intensos emocionalmente. También surgen cuando nos encontramos en situaciones emocionales para las que no estamos preparados y no podemos, a veces inconscientemente, ni aceptar ni elaborar.

 

 

Los mecanismos de defensa se dan en situaciones como:

 

· Una pérdida de aquello que durante muchos años hemos considerado verdadero y que no aceptamos cambiar.

· Situaciones en las que hay que aceptar lo que antes era inaceptable. plantear que estábamos equivocados en nuestras suposiciones y formas de actuar.

· Situaciones en las que hay que afrontar algo a lo que no nos atrevemos, pero que no aceptamos que no nos atrevemos.

· Perder un ser querido o la pérdida de situación vital estable, es decir, una situación de duelo.

 

· Un accidente que suponga replantear todos nuestros valores, es decir, un acontecimiento traumático que suponga un cambio total y radical en nuestra vida que no podemos aceptar a corto plazo.

 

 

TIPOS DE MECANISMOS DE DEFENSA:

 

 

· REPRESIÓN: Consiste en excluir de la conciencia cierto impulso, idea o sentimiento que vaya contra el sistema de valores de la persona, pues si este pensamiento o sentimiento llegara a la consciencia, provocaría un conflicto personal o una angustia demasiado perturbadora. Se trata pues de un mecanismo inconsciente que desencadena un reflejo de inhibición. Por ejemplo, una persona con fuertes deseos sexuales que su sistema psíquico considera inaceptables, los reprime inconscientemente de forma que la persona aparece ante el mismo y los demás como una persona sin pulsiones sexuales.

 

· RACIONALIZACIÓN: Consiste en seleccionar racional y conscientemente aquellos motivos que parezcan razonables para  justi­ficar cierta conducta cuya base es un sentimiento  inaceptable o vergonzoso. Se estructuran ciertas conductas por medio de elaborar explicaciones racionales que evitan enfrentarse al verdadero motivo por el cual se guía la conducta en cuestión. Por ejemplo, un ladrón que justifica sus robos con argumentos racionales que justifican la acción.

 

· PROYECCIÓN: Consiste en atribuir pensamientos, conductas y sentimientos propios e inaceptables, a otras personas. El sujeto las niega en sí mismo y las lanza al exterior.

 

· COMPENSACIÓN: Consiste en el desarrollo de actitudes o conductas totalmente opuestos a aquellos que se reprimen por considerarlos inaceptables. Aparece una conducta contraria al deseo reprimido Ejemplo; una persona que tiene grandes impulsos sexuales, pero no los acepta. Entonces los quita de la conciencia, los controla adoptando una conducta opuesta. Por ejemplo, aparece una conducta puritana y represiva.

 

 

· DESPLAZAMIENTO: Consiste en cambiar un objeto que  produce una reacción emocional inaceptable, por otro. Por ejemplo, tengo sentimientos de odio hacia mi vecino, pero como no los puedo aceptar o no me atrevo a enfrentarme a él, desplazo el sentimiento hacia su perro al cual maltrato.

 

· SUSTITUCIÓN: Consiste en el cambio de actitud y de sentimientos frente a una emoción inaceptable. Por ejemplo, la ira sentida hacia una persona se transforma en un deseo de hacer algo destructivo pero útil, como puede ser cortar leña, lo cual sirve para descargar la energía producida por la ira.

 

· SUBLIMACIÓN: Es la sustitución de un impulso inaceptable por uno socialmente aceptable. Por ejemplo, la agresividad y las tendencias destructivas se subliman practicando o viendo a deportes violentos.

  

 

· VUELTA DE LOS SENTIMIENTOS CONTRA SÍ MISMO: Sucede cuando el sistema psíquico no permite la existencia y la expresión de sentimientos hostiles hacia los demás. Entonces, los impulsos inaceptables pueden dirigirse hacia uno mismo. Esta agresividad hacia nosotros mismos, produce sentimientos de culpa o sabotajes inconscientes como cometer errores, autolesiones, etc.

 

 

 

 · IDENTIFICACIÓN o SÍNDROME DE ESTOCOLMO: En una situación traumática se reduce la ansiedad provocada por esa situación por medio de identificarse con el agresor. Para que el agresor no te haga sufrir, es mejor parecerse a él adoptando y comprendiendo su ideología y aceptando y justificando sus actos, Para evitar el sufrimiento se asimilan sus ideas y motivaciones entendiéndolos y asimilándolos como propios.

 

· SENTIMIENTOS DE CULPA Y DEFENSA MASOQUISTA: El sentimiento de culpa proviene de una gran auto exigencia. Cuando no llegamos a cumplir nuestras exigencias la consecuencia es un auto castigo que tiene como objetivo aliviar la angustia y los remordimientos, la persona trata de producirse un castigo o inducir inconscientemente a los demás que lo castiguen.

 

· DEFENSA CONTRA EL SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD: Cuando percibimos un sentimiento de inferioridad que es inaceptable se produce una auto condena, que se transforma en una actitud competitiva y agresiva.

 

· CONVERSIÓN: Los impulsos psicológicos inaceptables se transforman en procesos excita­torios o inhibitorios del sistema neuromuscular. Así se producen síntomas físicos como parálisis histérica, ceguera, sordera, anestesias histéricas, etc.

 

· CONVERSIÓN EN LO CONTRARIO: Sucede cuando tenemos un sentimiento que se considera inade­cuado y se manifiesta exteriormente un sentimiento contra­rio. Hago lo contrario de lo que siento. Siento ganas de llorar y me río exageradamente.

 

· REGRESIÓN: Tendencia a volver a situaciones vitales anteriores. Bajo la acción de un estrés intenso, los mecanismos de adaptación se pierden y se retoman patrones de adaptación primitivos. Por ejemplo;  sentirse muy inseguro y amenazado y comenzar a chuparse el dedo.

 

· NEGACIÓN: Consiste en retirar de la conciencia hechos muy dolorosos, y no querer aceptar que hayan sucedido. Sucede, por ejemplo, cuando fallece un familiar querido y una persona se niega aceptar su muerte, y sigue preparándole la comida, lavándole la ropa, arreglándole el cuarto, etc.

 

· FIJACIÓN: Es quedarse anclado en una etapa de nuestra vida. Por ejemplo, una persona que no haya desarrollado los mecanismos psicológicos normales de la madurez y no madure en algún aspecto y a los 40 años se lleve un chupete al trabajo, o un peluche que le dé seguridad, etc.

 

· AISLAMIENTO: Consiste en desconectar situaciones de la vida con las emociones. Se eliminan las emociones de una situa­ción hasta que queda en un simple relato, una simple descripción fría. Se aísla el sentimiento, no se trae a la consciencia. Por ejemplo, relatos de los soldados de alguna batalla que la cuentan como si no hubieran estado allí.

 

 

 

· SIMBOLIZACIÓN: Se utiliza un objeto o una palabra para representar otra cosa. Cuando no se puede aceptar algo o algún concepto nos produce mucha ansiedad se utiliza una palabra sustitutiva. Por ejemplo, una persona no acepta que su mascota es un animal y evita utilizar la palabra perro, le llama can, mi amigo, etc.

 

· IDENTIFICACIÓN: Tomamos actitudes, ideas, conductas, vestuario o supuestas virtudes de otro. Por ejemplo, en la adolescencia se adoptan conductas de personajes del espectáculo o del deporte que se idealizan y se copian para asumir todas sus virtudes y de esta manera compensar las propias carencias.

 

· APATÍA: Indiferencia ante las metas y objetivos, adoptando conductas pasivas o de evitación debido a un conjunto de frustraciones o por miedo. Por ejemplo, un estudiante que pierde el interés por los estudios y no estudia o los abandona porque, en principio, no le apetece o no quiere seguir estudiando.

 

· FANTASÍA: Se satisface simbólicamente un impulso que o no se puede satisfacer directamente o no se atreve a hacerlo.

 

· ESTEREOTIPIA: Conductas repetitivas realizadas para evitar la ansiedad producida por pensamientos al enfrentarse a determinadas situaciones.

 

 

Estos mecanismos de defensa no son sanos, no permiten adaptarnos de forma sana a la realidad, impiden una interpretación real de las situaciones y no dejan afrontarlas de manera sana, no  permite hacer un análisis objetivo de las reacciones o de la realidad distorsionándola y no dejan ser conscientes de las limitaciones y carencias, por lo que no nos permiten crecer como personas.

 

Los mecanismos de defensa son  sutiles y  tienen una enorme influencia en la vida cotidiana, tienen implicaciones psicológicas muy profundas en las relaciones emocionales,  son inconscientes, su funcionamiento escapa del control de la consciencia. Es preciso prestar una gran atención a la conducta y emociones para poder detectar su funcionamiento y es preciso tener una gran madurez  para aceptar su actuación en nosotros e  identificar su funcionamiento en los demás. Los mecanismos de defensa son normales hasta cierto punto y todos los usamos pero como explican los investigadores, cuando estas conductas se llevan al extremo, es cuando las situaciones van de mal en peor y se pueden  desarrollar tendencias obsesivas e incluso neuróticas por lo que si es necesario conviene acudir con el profesional médico, psicólogo o terapeuta para que sea posible el conocimiento, identificación y eliminación de estos mecanismos de defensa para  tener una buena salud psicológica.

 

 

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