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LAS 5 HERIDAS QUE IMPIDEN SER UNO MISMO


Este  libro de la escritora canadiense Lise Bourbeau, tan preciso, claro y concreto  demuestra que todos los problemas de orden físico, emocional o mental provienen de cinco heridas importantes: el rechazo, el abandono, la humillación, la traición y la injusticia. Gracias a las descripciones detalladas de estas heridas y de las máscaras que se  crean para no verlas ni sentirlas se  podrá identificar la verdadera causa de determinados problemas que  angustian o amargan la vida.

 

La autora manifiesta que al nacer nos concentramos principalmente en las necesidades de nuestra alma, que desea que nos aceptemos junto con nuestras experiencias, defectos, potenciales, debilidades, deseos y personalidad, sin embargo, poco después de nacer, nos damos cuenta de que cuando nos atrevemos a ser nosotros mismos, alteramos el mundo de los adultos o el de los que están cerca de nosotros, y de ello deducimos que no es bueno ni correcto ser naturales. Este doloroso descubrimiento provoca, sobre todo en el niño, crisis de ira, las cuales llegan a ser tan frecuentes que nos vemos obligados a creer que son normales. El niño que actúa naturalmente, que es equilibrado y que tiene el derecho a ser él mismo no pasa por este tipo de crisis. Por desgracia, este tipo de niño "natural" casi no existe.

 

La mayoría de los niños pasan por las siguientes cuatro etapas: después de conocer la alegría de ser él mismo en la primera etapa de su existencia, conoce el dolor de no tener el derecho de ser él mismo, que es la segunda, enseguida llega el período de crisis, de rebeldía, que constituye la tercera etapa. Finalmente, con objeto de reducir el dolor, el niño se resigna y termina por crearse una nueva personalidad para transformarse en lo que los demás quieren que sea. Algunas personas permanecen estancadas en la tercera etapa durante toda su vida, es decir, reaccionan continuamente, están enojados o en permanente situación de crisis. Al final de la obra la autora propone una serie de soluciones prácticas para aprender a transformar los problemas cotidianos en un trampolín que  permitirá el desarrollo volviendo a ser consiente del Dios creador que en verdad se es,  porque habita en uno mismo. 

 


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