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FIDELIDAD Y TRAICION


La fidelidad es una de las virtudes más importantes en las relaciones humanas, en especial en la relación de pareja, sobre todo cuando se trata de relaciones estables y duraderas. En la fidelidad se es constante y comprometido con respecto a los sentimientos, ideas u obligaciones que se asumen, es la virtud  del ser humano de cumplir con su palabra.  

 

La fidelidad hace que se pueda confiar y creer en las personas, implica respeto y comprensión. También es la capacidad de dar cumplimiento a las promesas, evitando el engaño y  la traición a los demás.  

 

En la antigüedad la fidelidad era considerada como uno de los dioses romanos, se le ofrecían flores, incienso y vino. Los sacerdotes de esos templos estaban cubiertos por velos blancos que simbolizaban el candor y envolvían sus manos y cabeza con un manto. La fidelidad era reconocida por la llave que poseía, el vestido blanco y el perro que se encontraba a su lado. Por lo general, era representada como una mujer con una pequeña canasta de frutos en una mano y espigas de trigo en la otra mano. Las manos unidas también representan la fidelidad.

 

Lo contrario a la fidelidad es la traición, esta es  aquella falta que trasgrede la lealtad  que se debería guardar hacia alguien o algo.  Hay muchos tipos de traición, la más habitual suele ser la infidelidad amorosa, pero la falta de lealtad también destruye amistades, familias, negocios y gobiernos. Para que haya traición debe haber un vínculo de confianza, tal vez por eso es tan dolorosa, porque viene de personas cercanas. La traición acaba de un golpe con aquello en lo que se cree. Los psicólogos mencionan que produce un desajuste emocional muy importante porque la persona traicionada lo vive como una pérdida.

 

Ser fiel requiere una gran soberanía del espíritu, ya que implica decisiones acerca de lo que se va a hacer  y comprometerse con ello. Por otra parte en relación a las promesas lo que sucederá en torno a ellas no se puede prever, incluso, una persona puede arrepentirse de haber hecho una promesa, pero quien puede cumplir una promesa a pesar de todo, es fiel.

El cambio es inherente a todo lo que sucede tanto en el interno como en lo externo, pero la fidelidad a uno mismo, con lo que se piensa y siente será la referencia para actuar con congruencia e integridad, Esto se menciona en ese gran dicho popular “La verdad de hoy podrá ser la gran mentira del mañana”. Es mejor no prometer en el futuro y mejor actuar en el presente.

 

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